No es fácil conseguir que te paguen una indemnización por siniestro total justa, porque lo habitual es que el pago nunca te compense.
Cada día hay más reclamaciones judiciales derivadas de la declaración de siniestro de un vehículo por accidente.
Esto se debe a que como perjudicado es muy probable que no estés conforme con la valoración por la pérdida de tu vehículo.
¿Por qué?
Porque lo más probable es que no puedas adquirir un vehículo similar al que has perdido con la indemnización que te ofrecen.
A esto se añade el desconocimiento que suelen tener las víctimas de sus derechos en caso de siniestro total y las dudas que suelen surgir:
… ¿qué es eso del valor venal?…
… mi vehículo es antiguo, pero estaba en perfectas condiciones y me pagáis muy poco…
… me han dicho que debo reclamar el valor de afección, pero no sé lo que es…
… ¿qué hago si no estoy de acuerdo con la valoración que hace la aseguradora?…
… ¿me compensa arreglar mi vehículo por mi cuenta?…
Estas y otras preguntas son habituales cuando tu compañía te dice que tu vehículo es siniestro total.
En este artículo despejamos las dudas habituales, y cómo proceder en estas situaciones.
Recuerda que, antes de aceptar cualquier oferta por el siniestro que te haga la compañía, es recomendable que te asesores con abogados expertos en accidentes de tráfico en Madrid que puedan orientarte sobre qué hacer y cómo reclamar.
Dificultades al reclamar una indemnización por siniestro total
Uno de los trastornos que para muchos perjudicados supone tener un accidente es quedarse sin su vehículo, sea un coche, una moto o una bicicleta.
Por muy buen estado que tenga, a partir de determinada antigüedad los vehículos pierden mucho valor, y eso te perjudica de cara al pago del siniestro.
El problema principal que vas a tener es que la indemnización que suelen ofrecerte no es suficiente para comprar otro vehículo similar al que te declaran siniestro.
Por otro lado, es muy probable que nunca pienses que te va a pasar algo así, y no te hayas preocupado de mirar bien lo que firmas cuando contratas tu póliza de seguro.
Otro punto que debes tener en cuenta es el tipo de seguro que contrates, porque con póliza a terceros puedes tener más dificultades al reclamar.
No olvides que teniendo el seguro a terceros tu aseguradora no hace nada hasta que la contraria reconoce su culpa, y eso puede demorar mucho más la gestión del siniestro.
Por eso es tan importante que conozcas los derechos que te asisten a la hora de reclamar tu indemnización por siniestro total.
¿Qué significa que te declaren tu vehículo siniestro total?
Lo normal es que cuando sufres un accidente de circulación tu coche, moto o bici sufra daños materiales.
Estos daños tienen que ser peritados por la aseguradora para que te los reparen, pero a veces arreglarlos cuesta más dinero que lo que vale tu coche en el momento del accidente.
Cuando esto ocurre la aseguradora te va a decir que el vehículo es siniestro total.
Dicho de otro modo, el coste de la reparación supera en un determinado porcentaje (que oscila entre el 75 y el 100%) el valor del propio vehículo.
Esto lo determina el perito de la compañía cuando revisa el estado del vehículo tras el siniestro y evalúa los daños sufridos, comunicando a la compañía si compensa o no la reparación.
En estos casos la aseguradora decide que no compensa reparártelo y por ese motivo lo declaran siniestro y te ofrecen una indemnización por su pérdida.
Ahora bien… ¿cómo se valora y se paga el siniestro?
Si alguna vez te ocurre algo así es muy posible que no entiendas nada de lo que te ofrece la aseguradora.
Pueden decirte que te pagan sólo el valor venal, o el valor venal mejorado, o el de reposición, y lo más probable es que no sepas lo que significa y si te están pagando lo que te corresponde.
Lo que seguro vas a comprobar es que con la cantidad que te ofrecen no vas a poder comprar otro coche con las mismas características que el siniestrado en el accidente.
En realidad, es muy habitual que las aseguradoras oferten unas indemnizaciones que no se corresponden con el valor de mercado de un vehículo igual que el tuyo, que sea el mismo modelo y la misma antigüedad.
Si encima tu vehículo está en perfecto estado de conservación porque lo cuidas mucho, pero ya tiene unos años, mucho peor porque la oferta será mucho más baja.
La “letra pequeña” de tu póliza: conceptos que debes revisar siempre
Siempre insistimos en lo importante que es fijarte bien en la póliza de seguro que contratas y en sus condiciones, estudiando la “letra pequeña”.
Esto es así porque al contratar la póliza muchos conductores no se preocupan de saber qué ocurre en caso de accidente y qué coberturas van a tener.
Esto es especialmente importante si te declaran tu vehículo siniestro total, porque las aseguradoras se van a ceñir a lo dispuesto en esas coberturas.
En este sentido es importante que revises tu póliza y tengas bien claros algunos conceptos básicos que vas a escuchar si pierdes tu vehículo en un accidente.
➡️ ¿Qué es el valor venal?
El llamado valor venal en teoría es el precio que podrías obtener por tu vehículo si lo vendieras justo antes de tener el accidente en el mercado de segunda mano.
En la práctica vemos que ese valor es muy inferior al mercado de segunda mano, pues se basan en unas tablas desactualizadas y que infravaloran sistemáticamente todos los coches.
¿Cómo se calcula?
Una forma de hacerlo es acudiendo a unas Tablas publicadas por el Ministerio de Hacienda donde se valora la marca y el modelo y otra serie de características.
Las compañías de seguros suelen utilizar guías específicas y referencias del mercado de segunda mano teniendo en cuenta la marca y modelo, los kilómetros que tiene, los años de antigüedad y el estado general en que se encuentra el vehículo. Lógicamente esas tablas no son muy reales e infravaloran los vehículos.
Valor venal no es lo mismo que valor de mercado, aunque muchas veces se confunden ambos conceptos.
El valor de mercado sería el importe que sacarías al vender tu vehículo en el mercado de segunda mano tal y como lo tienes, sin que tenga que ser antes de sufrir el accidente.
Ambos valores pueden parecerse, pero no tienen por qué que ser el mismo.
➡️ ¿Qué es el valor venal mejorado?
Como su nombre indica, si una compañía te lo ofrece significa que te va a pagar un poco más de indemnización, es decir, te “mejora” el importe del valor venal.
El importe de la mejora suele estar entre el 20 y el 30% más sobre el valor venal, aunque en cada caso puede ser diferente.
➡️ ¿Qué significa el valor “a nuevo”?
Viene a ser cuando la aseguradora te indemniza con el precio de tu vehículo en el momento en que salió del concesionario, es decir, nuevo.
En este caso recuperarías el coste íntegro de lo que pagaste en el momento de comprarlo.
Te recomendamos que si contratas el seguro para un vehículo nuevo o con menos de 2 años de antigüedad te asegures que en la póliza se incluye el valor a nuevo, porque en estos casos no hay depreciación y recuperas el total de lo que pagaste.
➡️ ¿Qué es el valor de reposición?
Si te ofrecen el valor de reposición significa que te van a indemnizar con el valor de tu vehículo en el mercado de segunda mano con las mismas características que el tuyo.
Viene a ser el valor de mercado, y suele tenerse en cuenta tanto modelo, kilómetros y antigüedad como los extras y posibles mejoras que hayas hecho, como poner una tapicería nueva.
La teoría es que si te indemnizan con el valor de reposición podrías adquirir un vehículo similar al que se siniestró en el accidente.
En la práctica, las aseguradoras no suelen ofertarlo y suelen pagar sólo el valor venal, lo que te perjudica al no poder comprar un vehículo similar al que tenías.
➡️ ¿Qué significa valor “de afección”?
Es un porcentaje sobre el valor venal, que suele estar entre un 10 y un 50% según cada caso, y que la compañía te ofrece como un plus.
No hay un criterio unánime para determinar qué porcentaje pedir como valor de afección.
Los jueces suelen valorarlo teniendo en cuenta factores como mejoras en el vehículo, características o su estado general de mantenimiento.
¿Qué hacen las compañías cuando tienen que valorar si pagan la indemnización por siniestro total?
Una vez que tienes el accidente dispones de un plazo de 7 días para dar el parte a tu aseguradora.
Si tu vehículo tiene daños materiales tu compañía te dará instrucciones para llevarlo a un taller y mandará a un perito para evaluar los daños.
El perito acude al taller, examina tu vehículo y elabora una peritación donde indica cómo está, qué daños tiene, y qué piezas necesita para repararse, incluyendo un coste aproximado del arreglo.
La aseguradora valora el informe y solicita presupuesto para reparar tu vehículo, que incluya las piezas que hay que reponer o sustituir y la mano de obra.
Con estos datos y el cálculo del valor de mercado de tu vehículo la compañía compara costes y determina si se puede reparar o hacerlo supera su valor venal.
En el caso de que arreglar tu vehículo cueste más que su valor venal procederá a declararlo siniestro y valorará la indemnización por siniestro total a pagarte.
La compañía te mandará una comunicación incluyendo un desglose de la indemnización a ofrecerte por el siniestro.
¿Qué debes hacer tú?
✔ NO aceptar la indemnización sin haberte asesorado con abogados expertos en siniestros: probablemente sea más baja de lo que deberían pagarte.
✔ En ocasiones las aseguradoras dan siniestro un vehículo que se puede reparar: valora con ayuda legal si prefieres la reparación porque puede compensarte más, sobre todo si la indemnización no da para adquirir otro similar al que tenías.
Cuándo puedes reclamar una indemnización por siniestro total de tu vehículo
Como en cualquier reclamación por un accidente, la culpa juega un papel fundamental también cuando quieres reclamar indemnización por siniestro total.
No es igual que seas la víctima no responsable a tener la culpa exclusiva del accidente.
La cosa se puede complicar cuando el accidente no está claro, como ocurre cuando hay versiones contradictorias, donde cada parte echa la culpa al otro conductor.
Lo mismo ocurre si el siniestro es especialmente complejo, como el clásico accidente en cadena donde no se sabe quién es responsable.
Estas situaciones pueden retrasar la tramitación de los daños materiales y la indemnización por siniestro total, hasta determinar la culpabilidad.
En caso de discrepancia puede no quedar otra opción que reclamar judicialmente, tanto los daños materiales como las lesiones.
¿Puedo reclamar el pago del siniestro si tengo la culpa del accidente?
Cuando tienes la culpa del accidente habrá que revisar en primer lugar las condiciones estipuladas en la póliza de seguro que tengas contratada.
Cuando has contratado un seguro a todo riesgo la aseguradora te arregla tu vehículo o bien lo declara siniestro, y en este segundo caso debes valorar si la indemnización por siniestro total es justa o insuficiente.
En la mayoría de los casos y salvo que tu vehículo tenga menos de dos años y te paguen el valor a nuevo que hemos visto, la oferta será insuficiente y habrá que negociar.
Esta es una de las razones para contratar un abogado especialista en accidentes de tráfico que te ayude a conseguir la mejor indemnización por el siniestro total de tu vehículo.
Pero si eres el responsable del accidente y tienes una póliza a terceros no podrás reclamar los daños, salvo que en tu póliza tengas contratada alguna cobertura específica para el supuesto de siniestro total.
Por eso insistimos tanto en la importancia de revisar a fondo las condiciones de tu seguro, y saber hasta dónde puedes reclamar y qué derechos tienes.
¿Cómo reclamar el siniestro si soy la víctima y el responsable es otro conductor?
Si no tienes culpa alguna del accidente entonces puedes reclamar los daños materiales y las lesiones.
La compañía de seguros tiene que pagarte la indemnización de acuerdo con lo establecido en el art. 1902 del CC, es decir, cualquier daño y perjuicio causado, lo que supone que en teoría no se te debería causar ningún perjuicio económico.
La dificultad va a estar en saber, en caso de que te declaren siniestro tu vehículo, si la indemnización que te ofrecen es la adecuada (y ya sabes que no suele serlo).
Habitualmente la tramitación de estas reclamaciones para el pago de los daños materiales se hace entre aseguradoras aplicando los Convenios que tienen entre ellas.
Aunque en teoría estos Convenios sirven para que las gestiones se agilicen, no siempre es así y en numerosas ocasiones la reclamación puede demorarse incluso meses.
Por eso es tan importante que tengas un buen asesoramiento legal que te ayude con los trámites y la valoración de la oferta de la aseguradora por el siniestro.
No estoy conforme con la indemnización por siniestro total: ¿qué puedo hacer?
Lo más probable es que esto te pase siempre, porque los siniestros de un vehículo casi nunca compensan a la parte perjudicada.
Si tu vehículo es nuevo o casi nuevo (menos de 2 años) lo habitual es que la aseguradora te pague el 100% del valor de tu vehículo.
Según tu vehículo tiene más años de antigüedad su valor es menor, y las compañías suelen pagar sólo el valor venal cuando tienen 4 o más años de antigüedad.
Aquí es donde hay que revisar bien la “letra pequeña” de tu seguro, para ver si se puede reclamar el valor de afección, o el valor mejorado, en función de las estipulaciones incluidas en tu póliza.
En muchos casos es posible reclamar más que el valor venal, que es lo que normalmente te va a ofrecer la compañía.
¿Qué puedes hacer en caso de disconformidad con la indemnización por siniestro total que te han ofrecido?
➯ Tienes derecho a pedir una segunda peritación, y será el perito que tú elijas quien haga una nueva valoración de los daños materiales de tu vehículo.
Eso sí, el pago de esta segunda peritación dependerá de lo que tengas estipulado en tu póliza (que pague la aseguradora o que el coste tengas que asumirlo tú).
➯ Si te lo pueden reparar de forma más económica con piezas de segunda mano puedes valorar aceptar la indemnización, quedarte con el vehículo y arreglarlo con el importe que te paguen, lo que a veces compensa si quieres conservar tu vehículo.
➯ Si no hay mucha diferencia entre el coste de reparación y el valor venal y pese a ello la aseguradora lo declara siniestro, puedes repararlo por tu cuenta y reclamar la factura a la compañía del culpable del accidente.
Valorar esta opción sólo es viable cuando el coste de la reparación de tu vehículo no sea desproporcionado, es decir que se encuentre entre el 50 y el 100% de su valor venal.
Si hay mucha diferencia se considera que puede haber un enriquecimiento injusto y podrías tener problemas para conseguir que te pagaran la factura de arreglo.
Esta opción no siempre es posible porque tienes que adelantar tú el coste de la reparación, y a veces la parte perjudicada no puede sufragar el arreglo por adelantado.
En resumen, no es fácil que una indemnización por siniestro total compense, y mucho menos conseguir que sea justa y te repare el perjuicio sufrido.
Con ayuda legal especializada puedes valorar qué opción te compensa más y exigir la reparación cuando es viable, o un pago adecuado por el siniestro total.
¿Tienes alguna pregunta?
¿Te han declarado siniestro total tu coche, moto o bici y tienes que reclamar tu indemnización?
¿No estás de acuerdo con la valoración del siniestro que te hace la compañía?
Sea cual sea tu caso, en Valenzuela y Resel Abogados podemos ayudarte.
Déjanos tu consulta y te daremos nuestra valoración y la información que necesites sin coste ni compromiso.




